martes, 2 de diciembre de 2008

Chimú

Cuando llegaste a nuestro hogar eras muy chiquito y estabas muy indefenso. Una familia te rescató te dió abrigo por unos días y busco una familia que te pudiera cuidar y que te quisiera mucho.
Y fué ahí cuando nuestra historia juntos comenzó. Te vimos chiquito, desvalido, flaquito pero con mirada que irradiaba vida, cuando me oliste la mano automáticamente moviste la colita: creo que esa fué la señal para darnos cuenta que habías encontrado una familia. Cuando te adoptamos ya tenías un nombre... y ese era un nombre perfecto para vos y por eso lo dejamos: CHIMU.
Nos dijeron que tu nombre significaba lanudo en un idioma aborigen de Perú.
Pero después de investigar el nombre Chimú fué el nombre de una cultura que vivió entre los Siglos 1300DC y 1400 DC en la costa norte de Perú.
Te trajimos a nuestra casa y poco a poco te acostumbraste a nosotros y nosotros nos acostumbramos a vos. La primera noche dormiste adentro pero después empezaste a hacerlo afuera, y eras tan guardián que te parabas frente a la puerta del depto cuando alguien venía.
Pasaron unos meses y comenzaste con una alergia, las visitas al veterinario eran semanales y el Dr no daba con el diagnóstico, te daba medicamentos y te controlaba pero no te mejorabas. Al contrario estabas echado todo el día y en un momento no querías ni siquiera tomar agua.
Fué en ese momento que pensamos que no había vuelta atrás, que te íbamos a perder. Lloramos pensando que te ibas a morir.
Pero te cambiamos el alimento, dejamos de darte balanceado y comenzamos a cocinarte carne, verduras , arroz, fideos. Y te fuiste mejorando lentamente, no te curaste de la alergia al alimento balanceado pero la comida casera es la que te hace bien y esa es la que hacemos hasta el día de hoy.
Cuando nació Lucas hace cuatro años cambiaste un poco y te costó acostumbrarte pero hoy ya lo adoptaste como nosotros te adoptamos a vos, todavía no lo dejas que te toque mucho, pero tu cola se mueve en circulos cada vez que Lucas llega del jardín.
Ayer al medio día mientras almorzábamos nos avisan que el perro del frente un Dogo Argentino, grande y con antecedentes de violento te había mordido...
saltamos de la silla y corrimos pensando que te íbamos a encontrar muerto, desgarrado por las mordidas del perro ese.
Creo que la angustia que sentí en ese momento al pensar que había llegado tu fin fué inmensa.
Pero Dios nuevamente te protegió. Y a pesar de estar lastimado en una de tus patas solo te dieron 5 puntos y remedios por 10 días.
Creo que el que lea ésta entrada puede pensar que soy una exagerada. pero el Chimú es parte de mi familia y pensar que puede pasarle algo me pone mal. Lo cuidamos siempre y somos responsables con nuestro perro y nos da bronca tener vecinos que no tienen el mínimo cuidado con su perro. Un perro grande que podría haberlo quebrado o matado.
No será de raza, ni tendrá papeles pero es nuestro perro y ayer fué un día difícil para nuestra familia porque pensamos que nuestro Chimú nos dejaba. Lucas fué con nosotros a buscarlo cuando le dieron el alta y cuando llego al veterinario quería llevarse rápido a su perro.
A muchos no les gusta tener animales porque se encariñan y si les pasa algo a las mascotas sufren... nosotros nunca nos imaginaríamos haber vivido estos últimos seis años sin el Chimú.

1 comentario:

Aimé Golfier. dijo...

Lo re dejaste a tu blog, a mi me gusta leerlo de vez en cuando..
Te extraño, hace mucho no te veo.


Un besito para vos, para Lucas, Jorge, y mi futuro sobrino/a :)